Cuando vemos este experimento tendemos a pensar que nosotros nos daríamos cuenta de lo que sucedió. ¿Cómo no percibir que estamos hablando con otra persona?

Créeme, tú tampoco te darías cuenta. Ni yo… Nadie está lo suficientemente atento al presente como para darse cuenta.

El constante bombardeo de datos, imágenes, campañas y canales han deteriorado nuestra atención.  Antes podíamos recordar mínimos detalles…. El aroma del perfume de la abuela, el sabor de las milanesas que hacía mamá o la publicidad de Coca Cola. La consecuencia de los pocos estímulos en el pasado, era la mínima personalización de las cosas….. Eso, en la actualidad, se acabó.

Ahora pasamos por alto, eliminamos, o simplemente ignoramos todo lo que no nos interesa. No tenemos tiempo y es fácil, basta un clic. Si visitamos diez casas de distintos amigos cada uno tendrá una bebida diferente en la heladera y es probable que no recuerde la campaña publicitaria de ninguno de los productos que hay ahí dentro.

Por eso, el coaching te ayuda a focalizar tus energías y generar un plan para potenciar el crecimiento de tu emprendimiento o empresa de manera exitosa.

En la actualidad, los profesionales que se  dedican a la comunicación tienden a creer que esta situación es un problema o, aún peor, la causa de todo lo que va mal. “La campaña de promoción no funcionó porque ya nadie lee periódicos”, “El mensaje no llegó porque estaba en medio de otros cinco”, “La gente no escuchó mi conferencia porque estaban tuiteando”.

Todos sabemos que eso es una excusa. Una vaga y nada creíble justificación.

Para destacar ahora ya no te basta con comprar un gran espacio. Lo que necesitas tener grande es la idea. Una que resalte entre mil, una que todos recuerden y que acabe en todas las casas. ¿Difícil? Si. ¿Arriesgado? Por supuesto. ¿Divertido? Muchísimo. Te lo aseguro.

Entonces…. ¿Qué esperás? Empecemos juntos a trabajar, para potenciar tus ideas y las de tu empresa!