Steve Jobs es uno de los más grandes empresarios tecnológicos del último tiempo. Conocido en todo el mundo por su legendaria habilidad para crear productos innovadores en SU EMPRESA. Y también Jobs pasó a ser una leyenda en sobre todo luego de su muerte por un cáncer en 2011. Lo que es menos conocido es que fue un pionero en lo que antes algo que se creía muy esotérico: “La tecnología de la mente” o el uso de la atención plena y la meditación Zen para reducir su estrés, ganar más claridad y potenciar su creatividad.

Según el Financial times, Jobs le dijo a Walter Isaacson, su biógrafo, lo siguiente acerca de esta técnica:

“Si simplemente te sientas y observas, te darás cuenta cuan inquieta es tu mente. Si tratas de calmarla, sólo lo empeora pero después de un tiempo se calma y cuando lo hace hay espacio para escuchar cosas más sutiles. Ahí es cuando tu intuición empieza a florecer y empiezas a ver las cosas más claras y estás más en el presente. Tu mente sólo se ralentiza y ves una tremenda expansión en ese momento. Ves mucho más de lo que podías ver antes”.

A continuación te presentamos una forma similar de meditar como lo hacía Steve Jobs en una técnica hecha por el Dr. Yang Jwing-Ming:

1. Siéntate con las piernas cruzadas en un lugar tranquilo, de preferencia sobre una almohada baja para reducir la tensión en tu espalda. Respira profundamente.

2. Cierra los ojos y escucha tu monólogo interior, los pensamientos que giran a través de tu mente todo el tiempo: el trabajo, el hogar, la televisión, lo que sea. Esos pensamientos son el parloteo de tu “mente de mono”. No trates de evitar este traqueteo, al menos no todavía. En su lugar sólo observa cómo se salta de un pensamiento a otro pensamiento. Haz esto durante cinco minutos todos los días durante una semana.

3. Después de una semana sin tratar de silenciar tu mente de mono durante la meditación, cambia tu atención a tu “mente buey”. Tu mente de buey es la parte de tu cerebro que piensa despacio y en silencio. Detecta las cosas que te rodean. No intentes asignar sentido a nada. Simplemente ve, oye, y siente. La mayoría de la gente sólo escucha realmente a su sano buey cuando experimentan un “momento impresionante” que detiene temporalmente la mente de mono habladora. Sin embargo, incluso cuando tu mente de mono te esté volviendo loco con rápido, rápido, rápido y dale, dale, dale, dale, tu mente de buey sigue ahí, pensando esos lentos y profundos pensamientos.

4. Una vez que te sientas más consciente de tu mente de buey, intenta que se inicie a aquietar tu mente de mono. Algo que puede funcionar es imaginar, por ejemplo, que la mente de de mono va a dormirse con el lento caminar del buey que avanza tranquila y pacientemente en una carretera. No te enojes si tu mente de mono se mantiene despierta. Es un mono, por lo que no puede dejar de actuar como tal. Sin embargo, encontrarás que, a pesar de tus protestas, tu mente de mono prefiere darte descanso y dejar de hacer todo ese ruido agotador y tedioso.

5. A medida que tu mente de mono se calma, continúa cambiando tu atención a tu mente buey. Cada respiración parecerá tomar mucho tiempo. Sentirás el aire en tu piel. Puedes sentir la sangre que fluye a través de tu cuerpo. Si abres los ojos, el mundo se verá totalmente nuevo y aún más extraño. Una ventana, por ejemplo, se convierte en una cosa cuadrada que se llena de luz . No necesita ser abierta o cerrada o limpiada o reparada o cualquier otra cosa. Está sólo allí. Tú estás ahí.

6. Si bien puede tomar un tiempo llegar ahí, sabrás que estás haciendo el ejercicio correctamente cuando parece como si ha pasado muy poco tiempo entre el momento en que comenzó la cuenta regresiva y cuando se acabe. Cuando tengas éxito en eso, aumenta gradualmente la cantidad de tiempo que pasa cada día. Extrañamente, no importa el tiempo que practiques, parecerá como si no hubiera pasado el tiempo.

Y vos, ¿Te animás a empezar hoy?