Esta semana pensamos en compartir con ustedes, las bases de nuestra estrategia de trabajo para alcanzar resultados superadores en cualquier tarea de trabajo:

1: Planeá.

Si arrancás tus días, tus semanas o tus meses sin un plan no estás accionando en tu vida sino que estás reaccionando a tu vida.

Lo que vamos a hacer para comenzar el día es tomarnos 20 minutos apenas te despertás, y antes de hacer cualquier otra cosa y con una hoja y un papel, vas a planear tu día de la siguiente manera: anotarás en el papel
a) cuáles son los tres proyectos importantes sobre los que vas a trabajar y prestar máxima atención hoy;

b) cuáles son las personas que necesitas contactar o que ellos te contacten  para dar seguimiento o movimiento a estos 3 proyectos fundamentales;

c) cuáles son las acciones concretas (no conceptos generales sino acciones con “nombre y apellido”) que debés realizar el día de hoy y que tengan un impacto directo en estos tres proyectos mencionados.

d) cuáles son las dos cosas que bajo ningún punto de vista puede acabar el día de hoy sin que hagas.

 

2: Auto disciplina: NO distracción

trabajando no molestar

De nada servirá cualquier plan que hayas hecho si no aprendés a gobernar tus emociones e impulsos. La autodisciplina es el “músculo” que tenemos que entrenar.Por eso te proponemos un ejercicio.

Módulos DE TRABAJO:

Son bloques de trabajo de 1 hora de duración y en donde desconectarás cualquier tipo de interferencia con el mundo exterior: celular, computadora, teléfono fijo, etc. También, y en caso que puedas hacerlo, colocarás un cartel con una señal de “No molestar” en tu oficina o tu módulo de trabajo. Durante esa hora te enfocarás sola y exclusivamente en un tema de trabajo que hayas elegido. Así al término de la hora podés desconectarte o hacer alguna tarea de distracción. Recordá que son 3 bloques de 1 hora de duración (cada bloque) a lo largo del día.

3: Medí

medir desempeño

A estas alturas, y si seguiste todos los pasos, deberás haber avanzado bastante. Sin embargo, a la “receta de esta torta” le falta el último paso: se trata de tener un registro respecto a cuál es la evolución, el avance, y/o la dispersión entre lo que imaginamos y donde nos encontramos.

Para esto será fundamental tener los primeros dos puntos desarrollados. Sin esto no tendrás mucho para medir o comparar.

Con esto frente a ti será importante que desarrolles un proceso formal de evaluación respecto de lo obtenido versus lo deseado, saber con claridad donde te encontrás y dónde habías imaginado encontrarte al inicio de tu plan de acción y cómo están los tiempos reales frente a los tiempos que habías calculado.

Ahora sí a trabajar!!!! 🙂